Thursday, December 27, 2007
Saturday, December 22, 2007
Tanto en tan poco
Fui testigo presencial y a la vez narradora omnisciente en mi cabeza por cinco minutos, arriba de un colectivo. Ví nacer una bellísima historia de amor (eso nunca será una redundancia), de ese amor que muy pocos conocen. Él estaba sentado; ella parada. Él en el último asiento; ella cerca de la máquina. Todo indicaba que sólo el destino iba a encontrar sus miradas suspendidas en el aire y que ambos la sostendrían por tres interminables segundos. Fue tan fuerte la atracción que dejaron de mirarse de forma violenta, con gestos inoportunos y excusas tan tontas como mirar la hora y revisar una cartera buscando las pelusas del fondo. Él no notó ese nerviosismo en ella, tan inquieto como estaba. Ella quedó tan turbada que no se atrevió a volver la vista.
Fue un amor verdadedor e intenso, que sólo duró para siempre porque jamás llegó a concretarse.
Fue un amor verdadedor e intenso, que sólo duró para siempre porque jamás llegó a concretarse.
Monday, December 17, 2007
No es poesía
Desde siempre estamos. No sé si imagino o si es de verdad pero no importa porque es bueno hasta lo imaginado. Es íntimo, es personal, es frágil y diminuto; casi se podría decir apichonado. Y necesita fuerza para crecer pero no crece ni un poquito. Es algo que si lo miro mucho se corta, como cuando se hace una buena mayonesa. No podría decir lo que es sabiendo todo lo que no es.
Si lo pienso un poco es algo holográfico, que brilla cuando lo veo de un lado pero del otro desaparece y parece que está pero es una (des)ilusión óptica constante.
Al tiempo todo esto muere. A veces es más tiempo, a veces menos. Y yo también muero un poquito cada vez.
Lo que parece un divague no lo es. Cada palabra vale su peso en oro y tiene un preciso significado.
Si lo pienso un poco es algo holográfico, que brilla cuando lo veo de un lado pero del otro desaparece y parece que está pero es una (des)ilusión óptica constante.
Al tiempo todo esto muere. A veces es más tiempo, a veces menos. Y yo también muero un poquito cada vez.
Lo que parece un divague no lo es. Cada palabra vale su peso en oro y tiene un preciso significado.
Saturday, August 25, 2007
Vasos
Se sostienen de un hilito todo el tiempo, las personas. Cuanto más tiempo se sostienen parece que están más seguras, pero no lo están. Me gusta pensar en esa seguridad, pero me duele mucho saber que es solo el moho que engrosa los hilitos y justo cuando estás desprevenida ¡zas! al piso y quizás más abajo. Se sostenían de un hilito, un hilito de algodón que se rompre muy fácil.
Qué dificil es ser yo y confiar demasiado. Me la paso dando y dando, tanto que creo merecer cosas de la gente, como por ejemplo, amistad incondicional (la que doy yo). Y para colmo me lo creo en serio. No me quiero volver como los demás, fría y sólo preocupándome por mí misma. No lo puedo evitar y cada persona que se me cae me vuelve un poco más dura.
¿Es qué no habrá nadie que pueda conservar una confianza intacta?
Soy demasiado sensible, pero bueno. Algunas personas nos ahogamos en un vaso de tristeza, porque nos volvemos chiquititos y en un vaso promedio (225 cm3) podemos encontrar hasta tiburones. Los vasos que a los demás les parecen dedales, para mí son océanos. Y la gente no se da cuenta...
Qué dificil es ser yo y confiar demasiado. Me la paso dando y dando, tanto que creo merecer cosas de la gente, como por ejemplo, amistad incondicional (la que doy yo). Y para colmo me lo creo en serio. No me quiero volver como los demás, fría y sólo preocupándome por mí misma. No lo puedo evitar y cada persona que se me cae me vuelve un poco más dura.
¿Es qué no habrá nadie que pueda conservar una confianza intacta?
Soy demasiado sensible, pero bueno. Algunas personas nos ahogamos en un vaso de tristeza, porque nos volvemos chiquititos y en un vaso promedio (225 cm3) podemos encontrar hasta tiburones. Los vasos que a los demás les parecen dedales, para mí son océanos. Y la gente no se da cuenta...
Saturday, July 28, 2007
De nada un poco
La desidia, el vacío, la bola seca de pasto saltando y girando rítmicamente. ¿Es el lejano oeste? ¿Es el desierto de Atacama? Es mi blog, el abandonado, el empolvado... Cómo cuesta soltarse a escribir, pero una vez que uno desencadena el baile de los dedos todo se vuelve fácil. Recuerdo... recuerdo que odio la nostalgia. Pero casi siempre me impulsa la nostalgia a la hora de escribir. No sé por qué, porque realmente no tengo mucho para rememorar sobre todo por mi corta memoria. Y esta corta memoria cada vez me asusta más, me siento vieja, siento que no soy capaz de retener información. Igualmente creo que es más porque se me puso que tenía que ser así que por otra cosa, al fin y al cabo es mucho más fácil convencer y convencerme de una mala memoria para pensar menos, para forzar menos mis neuronas; total si alguien me pregunta algo es más facil decir que no recuerdo por mi problemita que porque no me esfuerzo en pensar.
Yo creo que es por una serie de razones externas e internas. Las externas, como siempre, se las atribuyo al vivir de cada día, a la tecnología que me facilita programar una agenda con alarmas para que no tenga que andar acordandome, o un listín con números de teléfono a los que accedo con demasiada facilidad. Qué problema, cada vez dependo menos de mi cerebro para recordar cosas.... ¿eso me dejará lugar para pensamientos superiores, más complicados? ¿o quedará tan vacía y abandonada mi cabecita como este pobrecito blog?
Yo pensé que no iba a escribir nada. Quizás no escribí nada, quien sabe.
Yo creo que es por una serie de razones externas e internas. Las externas, como siempre, se las atribuyo al vivir de cada día, a la tecnología que me facilita programar una agenda con alarmas para que no tenga que andar acordandome, o un listín con números de teléfono a los que accedo con demasiada facilidad. Qué problema, cada vez dependo menos de mi cerebro para recordar cosas.... ¿eso me dejará lugar para pensamientos superiores, más complicados? ¿o quedará tan vacía y abandonada mi cabecita como este pobrecito blog?
Yo pensé que no iba a escribir nada. Quizás no escribí nada, quien sabe.
Thursday, February 08, 2007
Friday, January 26, 2007
And so peaceful until...
El título del post es una parte de un tema de Björk, que se llama It's oh so quiet.
Es lo primero que me vino a la mente cuando me puse a escribir, porque estaba pensando en el silencio y en todo lo que esa palabra significa. Silencio, es un término recurrente en mi blog, lo uso muy a mendudo cuando escribo porque principalmente es lo que me impulsa a escribir. Escribir es como romper un silencio interno, propio y personal, es un quebrar el hielo conmigo misma y dejar escapar un poco de presión mental.
Pero últimamente estoy pensando en el silencio ajeno, algo a lo que no estoy acostumbrada y a lo que no sé como reaccionar. ¡Es insoportable! Por primera vez voy a hablar de alguien sin ocultar mis intenciones detrás de palabras opacas, como la mayoría de las veces.
¿Qué lleva a una persona a mantenerse indiferente? No lo sé, si lo supiera no estaría escuchando este silencio que no se cuánto va a durar. Lo único que sé es que esta vez no voy a esperar como siempre hasta enfriarme y disfrutar de un orgullo que no me da nada... Ojalá ésto no estuviera escrito y hallara un camino hacia esos oídos que esperan que responda silencio con silencio.
Es lo primero que me vino a la mente cuando me puse a escribir, porque estaba pensando en el silencio y en todo lo que esa palabra significa. Silencio, es un término recurrente en mi blog, lo uso muy a mendudo cuando escribo porque principalmente es lo que me impulsa a escribir. Escribir es como romper un silencio interno, propio y personal, es un quebrar el hielo conmigo misma y dejar escapar un poco de presión mental.
Pero últimamente estoy pensando en el silencio ajeno, algo a lo que no estoy acostumbrada y a lo que no sé como reaccionar. ¡Es insoportable! Por primera vez voy a hablar de alguien sin ocultar mis intenciones detrás de palabras opacas, como la mayoría de las veces.
¿Qué lleva a una persona a mantenerse indiferente? No lo sé, si lo supiera no estaría escuchando este silencio que no se cuánto va a durar. Lo único que sé es que esta vez no voy a esperar como siempre hasta enfriarme y disfrutar de un orgullo que no me da nada... Ojalá ésto no estuviera escrito y hallara un camino hacia esos oídos que esperan que responda silencio con silencio.
Wednesday, January 24, 2007
Un día con Max Demian
Cada tanto se me cruza por la vida una llamada de atención. Puede ser por un libro, una película o una melodía; algunas veces es una persona. Y esa llamada de atención no es algún tipo de revelación o impresión nueva, sino algo que me muestra un poco más de mi misma a medida que pasa el tiempo, algo que me turba y me altera, algo que ya sé o que creía saber y que en coincidencia con el pensamiento ajeno me conmueve profundamente.
Todos tenemos algo parecido, algo en lo que pensamos que estamos solos y somos únicos en poseerlo, algo que nos parece una ocurrencia genial o algo que no nos atrevemos a decir porque nos parece absurdo, estúpido pero al fin y acabo único.
Mi propia sensibilidad me hace exagerar el sentimiento que se genera cuando se dan estos ecos de mi propio pensamiento en el pensamiento ajeno y durante unos días me siento herida sin razón, algo se desgarra y en lugar de hacerme feliz, estos descubrimientos me hacen sentir bastante triste. No puedo profundizar en estos pensamientos, nunca podría hacerlo por motus propio y en eso debo admitir que soy muy cobarde y sufro de pánico a la exposición, al igual que los millones de personas que eligen escribir un blog en lugar de abrirse a los que lo rodean por miedo a no ser entendidos.
A veces me da la impresión de que cambio de discurso pero siempre digo lo mismo con otras palabras. O no sé, quizás me estoy acercando cada vez mas a lo que quiero decir o a lo que realmente siento. Tengo una estúpida necesidad de explicarme por lo menos hasta mover alguna fibra en algún otro espíritu, así que no importa lo que escriba ni cuantas veces lo escriba no voy a dejar de escribirlo hasta que pase.
Sólo una vez sucedió, una vez una persona me dijo exactamente lo que pasaba por mi cabeza y debo admitir que me asustó y me inquietó demasiado.
Todos tenemos algo parecido, algo en lo que pensamos que estamos solos y somos únicos en poseerlo, algo que nos parece una ocurrencia genial o algo que no nos atrevemos a decir porque nos parece absurdo, estúpido pero al fin y acabo único.
Mi propia sensibilidad me hace exagerar el sentimiento que se genera cuando se dan estos ecos de mi propio pensamiento en el pensamiento ajeno y durante unos días me siento herida sin razón, algo se desgarra y en lugar de hacerme feliz, estos descubrimientos me hacen sentir bastante triste. No puedo profundizar en estos pensamientos, nunca podría hacerlo por motus propio y en eso debo admitir que soy muy cobarde y sufro de pánico a la exposición, al igual que los millones de personas que eligen escribir un blog en lugar de abrirse a los que lo rodean por miedo a no ser entendidos.
A veces me da la impresión de que cambio de discurso pero siempre digo lo mismo con otras palabras. O no sé, quizás me estoy acercando cada vez mas a lo que quiero decir o a lo que realmente siento. Tengo una estúpida necesidad de explicarme por lo menos hasta mover alguna fibra en algún otro espíritu, así que no importa lo que escriba ni cuantas veces lo escriba no voy a dejar de escribirlo hasta que pase.
Sólo una vez sucedió, una vez una persona me dijo exactamente lo que pasaba por mi cabeza y debo admitir que me asustó y me inquietó demasiado.
Monday, December 04, 2006
¿Dejo el espacio en blanco?
Por fin un tiempo para machacar teclas rápida y sonoramente en este lugar. Y qué pongo? Nada, mejor nada, si nada tengo para decir en este mismo momento. Este blog es muy repetitivo, tengo que conseguir un tema para escribir. Ahora podría si quisiera, pero no quiero. Podría hablar del título de mi post, pero prefiero que sea misterioso. Como el extraño misterioso de Liniers.
Stop.
Stop.
Monday, September 11, 2006
(...) y vos
Mirá. Mirá. Mirá. Vos podés ver para muchos lados, para todos lados. Podés comerte el mundo con los ojos, tomarlo como si fuera una botella de agua después de correr 5 cuadras y nunca te va a alcanzar. Te queda esa sensación de sed en los ojos, y de calor en la sien.
Tratá de cerrar los ojos y dejarlos entreabiertos de frente a la luz. Ver como se mueve esa luz, como se filtra despacito entre las pestañas y se hace textura como de media de red.
Y cerrá la boca de paso, que haya silencio alguna vez en tu vida, estate cómodo sobre una almohada que respira y sabe lo que estás pensando. O quizás no lo sabe ni quiere saberlo, pero te hace feliz estar sobre ella.
Nunca vas a ver tantas cosas como quisieras, pero yo no puedo hacer nada más que lo que hago y lo que hago me cuesta.
Como diría aquella, si querés llorar, llorá.
Tratá de cerrar los ojos y dejarlos entreabiertos de frente a la luz. Ver como se mueve esa luz, como se filtra despacito entre las pestañas y se hace textura como de media de red.
Y cerrá la boca de paso, que haya silencio alguna vez en tu vida, estate cómodo sobre una almohada que respira y sabe lo que estás pensando. O quizás no lo sabe ni quiere saberlo, pero te hace feliz estar sobre ella.
Nunca vas a ver tantas cosas como quisieras, pero yo no puedo hacer nada más que lo que hago y lo que hago me cuesta.
Como diría aquella, si querés llorar, llorá.
Friday, September 08, 2006
Mix de mensajes, a nadie en particular
¡Qué personita más inocente que soy! Lo peor de todo es que me doy cuenta, es como poder ver el afuera de la burbuja y tenerle miedo al afuera. Me tengo que dar un porrazo de frente para caer un poco a la realidad y dejar de vivir en una cabeza.
Salve Slash rey de la guitarra, en contra de todo pronóstico y juicio.
Qué no llueva que se hincha la polenta!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Me voy a plantar un árbol, a escribir un libro y a comer mijo.
Salve Slash rey de la guitarra, en contra de todo pronóstico y juicio.
Qué no llueva que se hincha la polenta!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Me voy a plantar un árbol, a escribir un libro y a comer mijo.
Sunday, September 03, 2006
Cuadrado negro sobre fondo blanco
(...viene de www.fotolog.com/caruchoix)
No. No es una boludez. Para el tipo no era una boludez. Para mí no es una boludez.
Estoy siendo totalmente seria y sincera. Para el tipo era un resumen del arte. Para mí es un resumen de la vida. De cualquier vida. Un adentro y un afuera. Lo blanco y lo negro, y un día estoy en uno y me paso al otro y así sucesivamente sin importarme nada. Quiero mil matices de gris.
¿Dije "yo"?
Acto fallido.
Todos.
Y con sueño, hartazgo, y un deje de aparente histeria (nótese que dije aparente), me voy a dormir.
No. No es una boludez. Para el tipo no era una boludez. Para mí no es una boludez.
Estoy siendo totalmente seria y sincera. Para el tipo era un resumen del arte. Para mí es un resumen de la vida. De cualquier vida. Un adentro y un afuera. Lo blanco y lo negro, y un día estoy en uno y me paso al otro y así sucesivamente sin importarme nada. Quiero mil matices de gris.
¿Dije "yo"?
Acto fallido.
Todos.
Y con sueño, hartazgo, y un deje de aparente histeria (nótese que dije aparente), me voy a dormir.
Wednesday, August 09, 2006
: bla bla bla + recuerdos de la infancia (sin romanticismo)
Me gusta dejar pasar el tiempo y leer lo que escribí antes. Si lo escribí hace poco, (más o menos unos meses) no me entiendo mucho porque no tengo buena memoria. La verdad es que también me hace sentir bastante estúpida, pero no lo puedo evitar porque escribo en momentos en los que la fuerza y el RON se funden y generan reacciones prácticamente químicas entre mis dedos que se estampan a gran velocidad en las teclas. Como siempre, lo que parecía bueno ayer no lo es tanto hoy.
No sé porque me acabo de acordad que hace un par de años encontré en un cajón con olor a humedad, un papelito viejo con un cuento mío. No me acuerdo si estaba escrito a máquina o impreso por una de esas impresoras de matriz de punto que hacían mucho ruido -nuevamente me falla la memoria-, desgraciadamente tampoco tengo muy claro el contenido de aquel cuento: puedo llegar a acordarme de la hora que era cuando lo encontré, de la luz del velador en la pieza de mis viejos en ese momento y el frío que hacía, pero el cuento no. Era algo así como de una expedición, y me había causado gracia porque, a pesar de estar dentro de todo bien escrito (puedo jactarme de tener pocas faltas de ortografía... ¿puedo?) había algo re incoherente. Como que iban al desierto del Sahara y era un lugar con témpanos y mucho hielo. Algo de eso había.
¿Qué habrá sido de ese cuento? Cuando lo escribí tendría unos nueve o diez años y quería ser escritora. Era una hermosa perspectiva; siempre quería ser algo más, como bióloga marina, astrónoma, hasta contadora en un momento, pero lo de escritora no me lo iba a sacar nadie. Nunca pensé en el diseño gráfico hasta hace pocos años.
-¿Y lo de escritora?
-Nah, nunca funcionó. A lo sumo escribí algunos cuentos perdidos ahora en alguna página que se llenó de publicidad -sino se dio de baja-, pero no muy originales. Nunca tuve mucha paciencia como para escribir algo largo y los poemitas de amor que escribía de chiquita eran raros. Lo único que tienen de lindo es que son de cuando era chiquita.
Yo quería ser escritora... qué extraño pensar en eso.
No sé porque me acabo de acordad que hace un par de años encontré en un cajón con olor a humedad, un papelito viejo con un cuento mío. No me acuerdo si estaba escrito a máquina o impreso por una de esas impresoras de matriz de punto que hacían mucho ruido -nuevamente me falla la memoria-, desgraciadamente tampoco tengo muy claro el contenido de aquel cuento: puedo llegar a acordarme de la hora que era cuando lo encontré, de la luz del velador en la pieza de mis viejos en ese momento y el frío que hacía, pero el cuento no. Era algo así como de una expedición, y me había causado gracia porque, a pesar de estar dentro de todo bien escrito (puedo jactarme de tener pocas faltas de ortografía... ¿puedo?) había algo re incoherente. Como que iban al desierto del Sahara y era un lugar con témpanos y mucho hielo. Algo de eso había.
¿Qué habrá sido de ese cuento? Cuando lo escribí tendría unos nueve o diez años y quería ser escritora. Era una hermosa perspectiva; siempre quería ser algo más, como bióloga marina, astrónoma, hasta contadora en un momento, pero lo de escritora no me lo iba a sacar nadie. Nunca pensé en el diseño gráfico hasta hace pocos años.
-¿Y lo de escritora?
-Nah, nunca funcionó. A lo sumo escribí algunos cuentos perdidos ahora en alguna página que se llenó de publicidad -sino se dio de baja-, pero no muy originales. Nunca tuve mucha paciencia como para escribir algo largo y los poemitas de amor que escribía de chiquita eran raros. Lo único que tienen de lindo es que son de cuando era chiquita.
Yo quería ser escritora... qué extraño pensar en eso.
Saturday, June 17, 2006
Un poco más, de lo mismo (o un proyecto que tiene miras al futuro)
Hay cosas que sacuden... a mi me sacuden frases, imágenes. O todo junto. A veces las sobrelecturas me condicionan y me oprimen hasta el punto de que creo que pude ver la visión de otra persona y me vuelvo hiperactiva, me emociono, llego al clímax y me lleno de vacío otra vez. ¿Qué es? Creía que era una sola cosa, pero me doy cuenta que quizás sean todas. Todos y cada uno de los aspectos de mi vida: el vivir para adentro, el desear y no concretar, el tener sueños a medias, la inseguridad, la falta de amor propio y ajeno, el conocer mis segundas intenciones y desvalorizarlas. El revolotear en círculos también, sentirme como que me devoro a mí misma todo el tiempo y que vivo entre sueños; duermiéndome y despertándome de golpe, saliendo y entrando de escena, volviéndome directora y actriz. Tengo que salir a vivir un poco más, pero no puedo. Y no estoy segura de saber que me retiene.
Existe la esperanza de que se acabe con el tiempo, pero con cada día, minuto, segundo que pasa siento que me gana la desilusión. Quizás más adelante vuelva a verme hacia este momento y lea estas palabras como imbéciles e inmaduras, como algo que estaba destinado a fracasar (como un proyecto de vida vacía). Ojalá pase eso y que el futuro no sea predecible.
Perdón, acabo de ver El ladrón de Orquídeas y me sensibilicé.
Existe la esperanza de que se acabe con el tiempo, pero con cada día, minuto, segundo que pasa siento que me gana la desilusión. Quizás más adelante vuelva a verme hacia este momento y lea estas palabras como imbéciles e inmaduras, como algo que estaba destinado a fracasar (como un proyecto de vida vacía). Ojalá pase eso y que el futuro no sea predecible.
Perdón, acabo de ver El ladrón de Orquídeas y me sensibilicé.
Saturday, May 27, 2006
El silencio no se tipea en un espacio incómodo
Voy a escribir mi obra maestra. Ya mismo. Abro el word y empiezo: “La historia de mi vida”
De chiquita quería ser escritora, y ahora crecí. Fin de la historia de mi vida hasta que avance. Miro para atrás y me aburro, me veo ahora y qué aburrido. Pero miro para adentro y me asusto porque veo mucho azul, y ahora entiendo porque el azul es un color tan trillado. No me gusta, me siento incómoda como una heladera pero con la puerta cerrada. Adentro está todo obscuro (con “b” porque “oscuro” me hace acordar a “setiembre”) y hace frío. Pero también pienso que siempre hizo un poco de frío y nunca se había hecho notar tanto, es como que se descompuso el motor pero de una forma rara: está enfriando cada vez más.
Lo que también veo que me gusta hacer es evadirme. Bah, no sé si me gusta, pero lo hago tan seguido que no lo puedo evitar y lo digo en voz alta porque me gusta jactarme de ello. Soy re "top", me la paso hablando de sufrimiento y de la vida y de a lo que muchas veces he denominado filosofía barata.
Me gusta pensar que la gente entiende lo que pienso y me gusta sentirme especial (como a todo el mundo: es lo que nos hace menos especiales), pero últimamente estoy sintiendo que mis palabras están siendo malinterpretadas. No sé si alguna vez busqué correcta interpretación, creo que lo insinué muchas veces (no, creo que lo dije muchas veces y bastante claro), pero me parece que es un poco innecesario y hasta incoherente. Tengo que dejar de buscar lo que sea que esté buscando porque seguro que llegado el momento no voy a ser lo suficientemente valiente como para agarrarlo.
Y tengo que decirlo en voz alta, también, porque es la verdad y aunque parezca una verdad-salida fácil, no lo es: soy una persona solitaria.
Leo lo que escribo, me parece que dice todo lo que quiero decir cómo lo quiero decir. Me hablo a mi misma esta vez más que nunca.
¿Para qué lo escribís acá?¿Quién lo tiene que leer?¿Por qué no lo escribís en una hoja, en un cuaderno? ¿Por qué lo escribís?
Porque es una costumbre, porque es un consuelo... es fácil. Siempre lo hago y no tengo por qué cambiarlo. Porque soy una persona diferente cuando escribo, puedo pensar las palabras y ponerlas justo donde me gusta que vayan. Soy más ocurrente, más elocuente y el silencio no se tipea en un espacio incómodo .. Sé que hay gente callada que lee. Este post es difícil de leer, yo sóla puedo hacerlo, pero gracias... algún día tendré algo más interesante para escribir que las profundidades de una heladera. Por ahí aparecen unas sobras mutantes que me ayudan a pensar metáforas menos extrañas y vuelvo a los cuentos, porque a pesar de ser colgados, rebuscados y vuelteros hablaban de otras personas.
Termino este post con otra verdad. Soy muy contradictoria, no soy especial por serlo (porque en un punto todos somos contradictorios), pero lo soy, así que por favor no tomen todo lo que digo como cierto, porque mañana puedo estar de buen humor y la vida quizás vuelva a ser maravillosa. Capaz que.
De chiquita quería ser escritora, y ahora crecí. Fin de la historia de mi vida hasta que avance. Miro para atrás y me aburro, me veo ahora y qué aburrido. Pero miro para adentro y me asusto porque veo mucho azul, y ahora entiendo porque el azul es un color tan trillado. No me gusta, me siento incómoda como una heladera pero con la puerta cerrada. Adentro está todo obscuro (con “b” porque “oscuro” me hace acordar a “setiembre”) y hace frío. Pero también pienso que siempre hizo un poco de frío y nunca se había hecho notar tanto, es como que se descompuso el motor pero de una forma rara: está enfriando cada vez más.
Lo que también veo que me gusta hacer es evadirme. Bah, no sé si me gusta, pero lo hago tan seguido que no lo puedo evitar y lo digo en voz alta porque me gusta jactarme de ello. Soy re "top", me la paso hablando de sufrimiento y de la vida y de a lo que muchas veces he denominado filosofía barata.
Me gusta pensar que la gente entiende lo que pienso y me gusta sentirme especial (como a todo el mundo: es lo que nos hace menos especiales), pero últimamente estoy sintiendo que mis palabras están siendo malinterpretadas. No sé si alguna vez busqué correcta interpretación, creo que lo insinué muchas veces (no, creo que lo dije muchas veces y bastante claro), pero me parece que es un poco innecesario y hasta incoherente. Tengo que dejar de buscar lo que sea que esté buscando porque seguro que llegado el momento no voy a ser lo suficientemente valiente como para agarrarlo.
Y tengo que decirlo en voz alta, también, porque es la verdad y aunque parezca una verdad-salida fácil, no lo es: soy una persona solitaria.
Leo lo que escribo, me parece que dice todo lo que quiero decir cómo lo quiero decir. Me hablo a mi misma esta vez más que nunca.
¿Para qué lo escribís acá?¿Quién lo tiene que leer?¿Por qué no lo escribís en una hoja, en un cuaderno? ¿Por qué lo escribís?
Porque es una costumbre, porque es un consuelo... es fácil. Siempre lo hago y no tengo por qué cambiarlo. Porque soy una persona diferente cuando escribo, puedo pensar las palabras y ponerlas justo donde me gusta que vayan. Soy más ocurrente, más elocuente y el silencio no se tipea en un espacio incómodo .. Sé que hay gente callada que lee. Este post es difícil de leer, yo sóla puedo hacerlo, pero gracias... algún día tendré algo más interesante para escribir que las profundidades de una heladera. Por ahí aparecen unas sobras mutantes que me ayudan a pensar metáforas menos extrañas y vuelvo a los cuentos, porque a pesar de ser colgados, rebuscados y vuelteros hablaban de otras personas.
Termino este post con otra verdad. Soy muy contradictoria, no soy especial por serlo (porque en un punto todos somos contradictorios), pero lo soy, así que por favor no tomen todo lo que digo como cierto, porque mañana puedo estar de buen humor y la vida quizás vuelva a ser maravillosa. Capaz que.
Saturday, May 20, 2006
Llorar por llorar
Ayer me acosté bastante deprimida... hace rato que no me pasa algo así, de sentir que las cosas no están bien, que estoy haciendo algo mal en todo esto.
Tenía muchas ganas de descargarme, pero como no estoy acostumbrada a hacerlo, no sabía cómo ni con quien. Vine derecho de la facu a casa, con baja presión porque no comía desde el mediodía; con la visión tan cansada que me costaba enfocar y con tanto sueño que no me podía dormir. No es la primera vez que me pasa todo esto y no sé si me voy a poder acostumbrar a lo largo del año. Estoy sufriendo una constante presión física y mental y son pocos los momentos en los que puedo descansar un poco (y hasta cuando descanso no puedo dejar de pensaar en las cosas que me faltan hacer, cuánto podría avanzar en esa media hora que me senté a ver la tele, etc.). No tengo fines de semana: siempre hay algo para hacer para el lunes, y por ejemplo, hoy me tengo que ir hasta easy a comprar materiales para una maqueta de la cual desconozco el futuro incierto que tiene.
Todo esto genera en mi persona un desconcierto muy grande, porque no estoy resultando como yo me esperaba. De a poco siento que me estoy frustrando en muchos aspectos de mi vida, no solo en la facu, y las cosas que esperaba tener a esta altura (no era cosas complicadas de conseguir) no las tengo. Lo único que tengo es una sensación de vacío muy grande y escasos momentos disfrutables. Miles de asuntos pendientes.
Hoy, aunque no tenga tiempo para hacer todo lo que tengo que hacer y esté muy cansada, voy a salir a la noche y voy a tratar de recuperar un poco de la vida que se me está pasando. Es un poco como si me obligara a hacerlo, porque no me siento de muy buen estado de ánimo.
Tengo miedo que un día me estalle la cabeza o que me vuelva loca, hace no mucho me subí a un colectivo y me empezó a agarrar una paranoia que rayaba en lo anormal; ahí tuve que respirar profundo, dejar de pensar boludeces y mirar para otro lado porque me habían agarrado unas ganas de llorar incontenibles. Como ahora. ¡Encima eso! Yo pienso que muchas veces me callo para no llorar, porque no soporto que me vean así (lloro por cualquier cosa).
Por lo menos escribiendo me siento mejor. Dejo para la próxima cualquier reflexión filosófica sobre la felicidad y su proporción en la vida con el resto de los estados. Quiero hablar de eso, aunque en ese momento sea feliz.
Tenía muchas ganas de descargarme, pero como no estoy acostumbrada a hacerlo, no sabía cómo ni con quien. Vine derecho de la facu a casa, con baja presión porque no comía desde el mediodía; con la visión tan cansada que me costaba enfocar y con tanto sueño que no me podía dormir. No es la primera vez que me pasa todo esto y no sé si me voy a poder acostumbrar a lo largo del año. Estoy sufriendo una constante presión física y mental y son pocos los momentos en los que puedo descansar un poco (y hasta cuando descanso no puedo dejar de pensaar en las cosas que me faltan hacer, cuánto podría avanzar en esa media hora que me senté a ver la tele, etc.). No tengo fines de semana: siempre hay algo para hacer para el lunes, y por ejemplo, hoy me tengo que ir hasta easy a comprar materiales para una maqueta de la cual desconozco el futuro incierto que tiene.
Todo esto genera en mi persona un desconcierto muy grande, porque no estoy resultando como yo me esperaba. De a poco siento que me estoy frustrando en muchos aspectos de mi vida, no solo en la facu, y las cosas que esperaba tener a esta altura (no era cosas complicadas de conseguir) no las tengo. Lo único que tengo es una sensación de vacío muy grande y escasos momentos disfrutables. Miles de asuntos pendientes.
Hoy, aunque no tenga tiempo para hacer todo lo que tengo que hacer y esté muy cansada, voy a salir a la noche y voy a tratar de recuperar un poco de la vida que se me está pasando. Es un poco como si me obligara a hacerlo, porque no me siento de muy buen estado de ánimo.
Tengo miedo que un día me estalle la cabeza o que me vuelva loca, hace no mucho me subí a un colectivo y me empezó a agarrar una paranoia que rayaba en lo anormal; ahí tuve que respirar profundo, dejar de pensar boludeces y mirar para otro lado porque me habían agarrado unas ganas de llorar incontenibles. Como ahora. ¡Encima eso! Yo pienso que muchas veces me callo para no llorar, porque no soporto que me vean así (lloro por cualquier cosa).
Por lo menos escribiendo me siento mejor. Dejo para la próxima cualquier reflexión filosófica sobre la felicidad y su proporción en la vida con el resto de los estados. Quiero hablar de eso, aunque en ese momento sea feliz.
Wednesday, May 17, 2006
Las brujas no existen (pero que las hay, las hay)
Siempre tengo una sensación extraña cuando escucho esa frase. Es totalmente contradictoria, entiendo lo que quiere decir, pero me molesta la forma como está dicho. ¿Cómo que si no existen pero hay?
Tengo miedo que se me esté efectuando un trabajo de brujería, que las brujas en realidad sean cadenas de mails que te amenazan con desdicha eterna, mala suerte, y desgracia amorosa. No sé cuantas cadenas dejé de reenviar... sobre todo esas que dicen "Jesús ama a los peluches, a los bebés y a las plantas, sé feliz, consíguete un amigo", etc. No me compran esos esloganes. Me matan las que dicen "si envías este mail, algo maravilloso te pasará a las 12 de la noche. La persona que amas te llamará y te dirá que siente lo mismo". Eso es increíble. Ah, y así como secreto, gente (lo digo en voz baja: ¡pst! ¡¡No pasa nada!!). DEJEN DE SER BOLUDOS Y DE MANDAR ESA CADENA!!!! NO ME SIENTO MÁS QUERIDA PORQUE ESA CARTITA DIGA "Mientras más gente te responda, más sabrás quienes son tus verdaderos amigos..." ME LA PUEDE MANDAR PIRULO QUE NO VA A SER MI AMIGO POR ESO!!! DEJENSE DE JODER!!
Pero ¿qué sé yo?, hay gente que sí tiene buena suerte... lo que me me lleva a una reflexión, ¿será por las cadenas de mails? ¿Tendré que decir una frase al estilo: "no creo en dios, pero lo respeto", frente a una triple amenaza de cadena de mail?
Y después me acuerdo de una frase de Gaby... "¿Vos crees en la mala suerte?"
Esa frase tiene un significado mucho más allá del que se pueda ver en este blog. Ojalá empiece a creer y eso me cambie la vida.
Tengo miedo que se me esté efectuando un trabajo de brujería, que las brujas en realidad sean cadenas de mails que te amenazan con desdicha eterna, mala suerte, y desgracia amorosa. No sé cuantas cadenas dejé de reenviar... sobre todo esas que dicen "Jesús ama a los peluches, a los bebés y a las plantas, sé feliz, consíguete un amigo", etc. No me compran esos esloganes. Me matan las que dicen "si envías este mail, algo maravilloso te pasará a las 12 de la noche. La persona que amas te llamará y te dirá que siente lo mismo". Eso es increíble. Ah, y así como secreto, gente (lo digo en voz baja: ¡pst! ¡¡No pasa nada!!). DEJEN DE SER BOLUDOS Y DE MANDAR ESA CADENA!!!! NO ME SIENTO MÁS QUERIDA PORQUE ESA CARTITA DIGA "Mientras más gente te responda, más sabrás quienes son tus verdaderos amigos..." ME LA PUEDE MANDAR PIRULO QUE NO VA A SER MI AMIGO POR ESO!!! DEJENSE DE JODER!!
Pero ¿qué sé yo?, hay gente que sí tiene buena suerte... lo que me me lleva a una reflexión, ¿será por las cadenas de mails? ¿Tendré que decir una frase al estilo: "no creo en dios, pero lo respeto", frente a una triple amenaza de cadena de mail?
Y después me acuerdo de una frase de Gaby... "¿Vos crees en la mala suerte?"
Esa frase tiene un significado mucho más allá del que se pueda ver en este blog. Ojalá empiece a creer y eso me cambie la vida.
Saturday, April 29, 2006
ErGO...
Es la tercera vez que empiezo un post en estas dos semanas... los otros dos no fueron ni terminados ni publicados.
Estoy cansada, quiero despejarme escribiendo y no me sale.
Tengo que estudiar y hacer muchas cosas más. Tengo ojeras e irritación en los ojos de tanta computadora. Tengo frustración de algunos trabajos y me está agarrando algo que hasta ahora se me hacía desconocido: la inminencia del fracaso.
¿Qué hago? No es que sea la persona más exitosa del mundo ni mucho menos, pero hasta este momento pensaba que era capaz de hacer todo lo que me propusiera. Me doy cuenta que no, que hay cosas que están más allá de mi y probablemente existan millones de cosas más. Seguramente, no probablemente. Como me gusta alimentar mi ego.
Estoy cansada, quiero despejarme escribiendo y no me sale.
Tengo que estudiar y hacer muchas cosas más. Tengo ojeras e irritación en los ojos de tanta computadora. Tengo frustración de algunos trabajos y me está agarrando algo que hasta ahora se me hacía desconocido: la inminencia del fracaso.
¿Qué hago? No es que sea la persona más exitosa del mundo ni mucho menos, pero hasta este momento pensaba que era capaz de hacer todo lo que me propusiera. Me doy cuenta que no, que hay cosas que están más allá de mi y probablemente existan millones de cosas más. Seguramente, no probablemente. Como me gusta alimentar mi ego.
Monday, April 10, 2006
Insomnio de colectivo
"Padezco de insomnio de colectivo... pareciera como si este viaje no se acabase nunca: hace veinte minutos que me subí y hace cinco que pude sentarme. Ahora tengo mi cabeza pegada a la ventanilla y siento como me castañetean los dientes mientras el colectivo atraviesa baches y empedrados. Los ojos se me cierran lentamente. Afuera es de noche; adentro también. Debe ser de noche en todos lados, una noche tan larga como el día que tuve.
Yo no entiendo los horarios de mi trabajo: de ocho de la noche a una de la mañana tengo que estar sentado frente a una computadora tipeando números en planillas que no dejan de llegar. Celda 1, número 5323456. Celda 2, 5323457. Ya ni sé lo que hago, lo único que sé es que son las dos y media de la mañana y el colectivo tardó cuarenta minutos en llegar a la parada que queda a cinco cuadras del edificio en el que trabajo.
Después de pensarlo trece segundos y medio tomo una decisión que puede cambiar mi vida: voy a dormirme profundamente ya mismo. Quizás me pase de la parada de mi casa; quizás mientras duermo llegue la mujer de mi vida, se siente al lado mío y se quede tan dormida como yo. Entonces nos vamos a despertar al mismo tiempo, desesperados porque nos pasamos de la parada y nos vamos a reír. Lentamente vamos a entrar en confianza y yo le voy a decir algo estúpido sobre el destino y la suerte, y que todo pasa por una razón.
Pero no, en cambio, llega un hombre que ocupa más de su lugar en el asiento y me presiona contra la ventanilla. Siento el filo del marco cerca de mi sien y me dejo deslizar un poco más hacia abajo para evitarlo. El hombre empieza a toser estrepitosamente y se agita incómodo en el asiento. Abro los ojos con fastidio y miro hacia afuera y hacia arriba siguiendo las luces que pasan por encima de mi cabeza. En este momento me siento adentro de una película, justo en el momento en el que el protagonista (o sea, yo) tiene un momento de profunda reflexión sobre los acontecimientos que lo afectaron en los cincuenta minutos anteriores.
Afortunadamente el hombre deja de toser y yo contengo un suspiro de alivio. Cierro los ojos otra vez y me concentro en dormirme, dormirme y soñar con Ana, soñar que me llama al celular ahora mismo y me dice que hace cinco minutos dejó a su novio porque se acaba de dar cuenta de lo que siente por mi. Ella me ama y yo la amo, acordamos vernos en seguida, pero ella sigue traumada por su repentino impulso de llamarme y no sabe que decir. Casi puedo escuchar su silencio en el auricular del celular, un silencio que me embarga el alma de amor.
Ningún silencio, ninguna llamada. El enorme ser que está sentado al lado mío tuvo mucha más suerte y ya se durmió. Tiene problemas respiratorios: no ronca, sino que emite fuertes silbidos entrecortados por la nariz. Cada vez los escucho más fuerte y ya se vuelven el único sonido que me rodea. Miro por la ventana, hacia los carteles ahora, hacia las luces que tratan de alejar la noche y la disfrazan de día. Pensé que estaba más cerca de mi casa y no lo estoy. Este viaje es interminable, no tengo idea de cuanto tiempo pasó ahora porque me olvidé a que hora había salido del trabajo. No me acuerdo de lo que hice hoy, hace un rato; siento que es un día que viví hace semanas. Y esa luz ya la ví, seguramente el colectivo está dando vueltas en círculos, lo está haciendo desde hace horas, días , meses. No va a terminar jamás y yo no me puedo dormir. Padezco de insmonio de colectivo."
No sé, cuando viajo en colectivo pienso muchas boludeces... quiero pensar que a otras personas les pasa lo mismo...
Yo no entiendo los horarios de mi trabajo: de ocho de la noche a una de la mañana tengo que estar sentado frente a una computadora tipeando números en planillas que no dejan de llegar. Celda 1, número 5323456. Celda 2, 5323457. Ya ni sé lo que hago, lo único que sé es que son las dos y media de la mañana y el colectivo tardó cuarenta minutos en llegar a la parada que queda a cinco cuadras del edificio en el que trabajo.
Después de pensarlo trece segundos y medio tomo una decisión que puede cambiar mi vida: voy a dormirme profundamente ya mismo. Quizás me pase de la parada de mi casa; quizás mientras duermo llegue la mujer de mi vida, se siente al lado mío y se quede tan dormida como yo. Entonces nos vamos a despertar al mismo tiempo, desesperados porque nos pasamos de la parada y nos vamos a reír. Lentamente vamos a entrar en confianza y yo le voy a decir algo estúpido sobre el destino y la suerte, y que todo pasa por una razón.
Pero no, en cambio, llega un hombre que ocupa más de su lugar en el asiento y me presiona contra la ventanilla. Siento el filo del marco cerca de mi sien y me dejo deslizar un poco más hacia abajo para evitarlo. El hombre empieza a toser estrepitosamente y se agita incómodo en el asiento. Abro los ojos con fastidio y miro hacia afuera y hacia arriba siguiendo las luces que pasan por encima de mi cabeza. En este momento me siento adentro de una película, justo en el momento en el que el protagonista (o sea, yo) tiene un momento de profunda reflexión sobre los acontecimientos que lo afectaron en los cincuenta minutos anteriores.
Afortunadamente el hombre deja de toser y yo contengo un suspiro de alivio. Cierro los ojos otra vez y me concentro en dormirme, dormirme y soñar con Ana, soñar que me llama al celular ahora mismo y me dice que hace cinco minutos dejó a su novio porque se acaba de dar cuenta de lo que siente por mi. Ella me ama y yo la amo, acordamos vernos en seguida, pero ella sigue traumada por su repentino impulso de llamarme y no sabe que decir. Casi puedo escuchar su silencio en el auricular del celular, un silencio que me embarga el alma de amor.
Ningún silencio, ninguna llamada. El enorme ser que está sentado al lado mío tuvo mucha más suerte y ya se durmió. Tiene problemas respiratorios: no ronca, sino que emite fuertes silbidos entrecortados por la nariz. Cada vez los escucho más fuerte y ya se vuelven el único sonido que me rodea. Miro por la ventana, hacia los carteles ahora, hacia las luces que tratan de alejar la noche y la disfrazan de día. Pensé que estaba más cerca de mi casa y no lo estoy. Este viaje es interminable, no tengo idea de cuanto tiempo pasó ahora porque me olvidé a que hora había salido del trabajo. No me acuerdo de lo que hice hoy, hace un rato; siento que es un día que viví hace semanas. Y esa luz ya la ví, seguramente el colectivo está dando vueltas en círculos, lo está haciendo desde hace horas, días , meses. No va a terminar jamás y yo no me puedo dormir. Padezco de insmonio de colectivo."
No sé, cuando viajo en colectivo pienso muchas boludeces... quiero pensar que a otras personas les pasa lo mismo...
Monday, April 03, 2006
[un] comfortably numb
No tengo ganas de ser específica. No tengo ganas de pensar mucho. No tengo ganas de profundizar o de politizar. Es un post corto, porque tampoco tengo ganas de escribir.
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